Dog Day Afternoon

Dog Day Afternoon ★★★★★

Un film muy urbano, retratando las calles y la ciudad aunque la película se centre en el encierro en el banco. La cinta tiene un estilo bastante documental desde el comienzo con esos planos de distintos sitios de la ciudad que parecen elegidos al azar. Retratos de la vida cotidiana.
Un retrato que no pretende ser esteticista y muestra las miserias y las basuras de la ciudad con total naturalidad. Mencionar que la película está rodada con muy pocos medios.
El comienzo, que enseña la cotidianeidad de la ciudad que se verá truncada con un atraco, que no deja de ser cotidiano tampoco, en la forma y el fondo es un acierto sin duda. Otro acierto es la dirección con un estilo documental y de apariencia casual, improvisado, de hecho el uso de la improvisación es una de las mayores virtudes de la cinta, hay muchas escenas y diálogos improvisados, como la conversación que Pacino y León (Chris Sarandon), su novio-marido, tienen por teléfono. Esa libertad, dinamismo, agilidad eleva la película a un nivel excepcional.
Lumet mueve, sobre todo en la primera parte, la cámara con soltura, grandes travelling y movimientos de cámara rápidos y agresivos que transmiten a la perfección la tensión de los protagonistas que ejecutan el atraco. Una pieza clave más de la cinta es su sentido del humor, un atraco con unos atracadores desastrosos, donde uno de ellos se arrepiente y donde acaba resultando que en el banco no hay dinero apenas. La comedia que se transforma en tragedia, una tragicomedia de nivel.

La interpretación de Al Pacino es una de las más memorables que se recuerdan y no sólo de este magnífico actor, su tensión creciente, su naturalidad, su desesperación, como se ve superado por las circunstancias, sus dudas sobre cómo gestionar todo lo que tiene entre manos, la perfecta creación de un hombre normal en una situación extraña. Sólo se le pueden poner adjetivos elogiosos a su trabajo. Memorable.
También merece una mención especial el trabajo de John Cazale, que desde su rol secundario de compañero de atraco algo “corto” de Pacino nos deja otra interpretación para el recuerdo.