Gay USA

Gay USA ★★★★

Si no le ponemos mucha atención, podríamos pensar que Gay USA es un documental apegado a las convenciones: una crónica de un evento masivo como muchas que hizo, mejor, el Direct Cinema estadounidense. Pero sólo digo mejor porque en su ausencia total de artificios los documentales de los Maysles y de Anderson nos situaban en medio de las masas estadounidenses que iban a conciertos y festivales y encuentros políticos; sin narradores ni explicaciones de por medio, uno se ubica dentro de la Historia.

En Gay USA Arthur J. Bressan, Jr. nos muestra a entrevistadores recolectando opiniones, como en un reportaje de televisión, pero más que un mero sondeo, poco a poco se teje una idea fascinante: Bressan nos muestra no meramente a un público, sino la esencia misma de la esfera pública en las opiniones contrastantes de conservadores y queers; de hombres en drag y rads que rechazan su apropiación de lo femenino. La yuxtaposición es el mecanismo esencial de la película y llega a momentos tan impactantes como un montaje donde se comparan imágenes de gays alegres en la marcha del orgullo con fotografías y filmaciones de la rígida sociedad nazi. Este espacio donde se defienden derechos y se difiere con libertad, parece decirnos Bressan, es una sociedad abierta.

Por supuesto, la idea es debatible frente al criptofascismo estadounidense que obliga a un grupo oprimido a pedir sus derechos, pero es cierto que tuvieron y tienen el derecho de pelear, en vez de la obligación de morir. Bressan celebra ese derecho y el orgullo de la diferencia con pasión militante pero también con inteligencia formal.